Tres manualidades sencillas

Con un par de cosas y una buena dosis de imaginación, se pueden hacer algunas cosas que no por sencilla dejan de ser muy agradables a la vista.

Con un bote de mostaza de los de plástico y unos tornillos, podemos hacer un robot con el que niños de más de tres años podrán disfrutar horas y horas con un juguete ecológico, reciclado y que no tendrá ningún coste adicional por nuestra parte.

Los cartones de huevos pueden tener formas asombrosas y realizar figuras impresionantes si se saben recortar debidamente. Con un poco de imaginación podemos crear máscaras, antifaces o figuras tridimensionales con las que decorar habitaciones infantiles.

Y siguiendo con la línea de reciclaje y elaboración de objetos decorativos, los cartones de leche y los envases plásticos en los que se guardan los productos químicos se pueden convertir en botes para guardar bolígrafos, platos para colocar las plantas y hasta floreros originales en los que depositar ramos de flores y hacer centros de mesa. Eso sí, siempre y cuando dediquemos suficiente tiempo para hacer una limpieza a fondo y eliminar todos los restos de los componentes que han contenido cada uno de los envases, sobre todo cuando se trata de productos químicos.

Escrito por bea | 15 de julio de 2013 | 0 comentarios
Categorias: Manualidades | Etiquetas:

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